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Más cuentos infantiles con: magia

El árbol mágico

Hace mucho mucho tiempo, un niño paseaba por un prado en cuyo centro encontró un árbol con un cartel que decía: soy un árbol encantado, si dices las palabras mágicas, lo verás. El niño trató de acertar el hechizo, y probó con abracadabra, tan-ta-ta-chán, supercalifragilisticoespialidoso y...

El hada fea

Había una vez una aprendiz de hada madrina que era mágica y maravillosa, y la más lista y amable de las hadas, pero también era un hada muy fea, y por mucho que se esforzaba en mostrar sus muchas cualidades, parecía que todos estaban empeñados en que lo más importante de una hada tenía que [...

El Mago de Oz

Dorita era una niña que vivía en Kansas con sus tíos y su perro Totó. Los dos se divertían de lo lindo en la granja y todos los querían mucho, excepto una vecina a la que no le gustaba nada los perros. Un día, la niña escuchó que querían atrapar a su perrito y quiso […]...

Aladín y la Lámpara mágica

Érase una vez, una viuda que vivía con su hijo, Aladín. Un día, un misterioso extranjero ofreció al muchacho una moneda de plata a cambio de un pequeño favor. Como el muchacho y su madre eran muy pobres decidieron que Aladín aceptara la propuesta. -¿Qué debo hacer? -preguntó. – Sígu...

Las Mil y una noches (Alí Babá y los cuarenta ladrones)

Había una vez un señor que se llamaba Alí Babá y que tenía un hermano que se llamaba Kassim. Alí Babá era honesto, trabajador, bueno, leñador y pobre. Kassim era deshonesto, haragán, malo, usurero y rico. Alí Babá tenía una esposa, una hermosa criada que se llamaba Luz de la Noche, vario...

La Bobina Maravillosa

Érase un principito que no quería estudiar. Cierta noche, después de haber recibido una buena regañada por su pereza, suspiro tristemente, diciendo: – ¡Ay! ¿Cuándo seré mayor para hacer lo que me apetezca? Y he aquí que, a la mañana siguiente, descubrió sobre su cama una bobina de h...

La Sirenita

En el fondo de los océanos había un precioso palacio en el cual vivía el Rey del Mar junto a sus cinco hijas, bellísimas sirenas. La más joven, la Sirenita, además de ser la más hermosa, poseía una voz maravillosa. Cuando cantaba, todos los habitantes del fondo del mar acudían para escuchar...