luna
 

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La corona de lata

Había un pobre sin morada fija. No poseía nada, ni casa, ni huerto, ni siquiera un asno. Sobrevivía mendigando y recogiendo frutos salvajes; vestía un sobretodo descosido y escondía su cabeza pelada en un sombrero verdoso. Pero no era infeliz. Se contentaba con vivir, contemplar el cielo, beber...