luna
 

Más cuentos infantiles con: rey

La bobina maravillosa

Había una vez, un principito que no quería estudiar. Cierta noche, después de haber recibido una buena reprimenda por su pereza, suspiró tristemente, diciendo: ¡Ay! ¿Cuándo seré mayor para hacer lo que yo quiera? Y he aquí que, a la mañana siguiente, descubrió sobre su cama una bobina de ...

El granjero bondadoso

 Un anciano rey tuvo que huir de su país asolado por la guerra. Sin escolta alguna, cansado y hambriento, llegó a una granja solitaria, en medio del país enemigo, donde solicitó asilo. A pesar de su aspecto andrajoso y sucio, el granjero se lo concedió de la mejor gana. No contento con ofrecer...

El príncipe rana

Hace muchos, muchos años vivía una princesa a quien le encantaban los objetos de oro. Su juguete preferido era una bolita de oro macizo. En los días calurosos, le gustaba sentarse junto a un viejo pozo para jugar con la bolita de oro. Cierto día, la bolita se le cayó en el pozo. Tan profundo [&...

La hilandera

Érase una vez un molinero muy pobre que no tenía en el mundo más que a su hija. Ella era una muchacha muy hermosa. Cierto día, el rey mandó llamar al molinero, pues hacía mucho tiempo no le pagaba impuestos. El pobre hombre no tenía dinero, así es que se le ocurrió decirle al rey: […...

La serpiente blanca

Hace ya de esto mucho tiempo. He aquí que vivía un rey, famoso en todo el país por su sabiduría. Nada le era oculto; se decía que por el aire le llegaban noticias de las cosas más recónditas y secretas. Cada mediodía, una vez retirada la mesa y cuando nadie hallaba presente, un criado de [&h...

Los seis cisnes

Hallándose un rey de cacería en un gran bosque, salió en persecución de una pieza con tal ardor, que ninguno de sus acompañantes pudo seguirlo. Al anochecer detuvo su caballo y dirigiendo una mirada a su alrededor, se dio cuenta de que se había extraviado y, aunque trató de buscar una salida ...

El Gnomo

Vivía una vez un rey muy opulento que tenía tres hijas, las cuales salían todos los días a pasear al jardín. El Rey, gran aficionado a toda clase de árboles hermosos, sentía una especial preferencia por uno, y a quien tomaba una de sus manzanas lo encantaba, hundiéndolo a cien brazas bajo ti...

¿Por qué los relojes hacen tic-tac?

HAS de saber que antes los relojes no hacían tictac como ahora, no hacían ruido, ni tic-tac, ni puf, ni cataplum. Contaban las horas en silencio, una tras otra sin equivocarse y sin saltarse ninguna, ni siquiera se olvidaban de contar las siete que es tan difícil de contar. Sucedió una vez, all...

La gratitud de la fiera

Un pobre esclavo de la antigua Roma, en un descuido de su amo, escapó al bosque. Se llamaba Androcles. Buscando refugio seguro, encontró una cueva. A la débil luz que llegaba del exterior, el muchacho descubrió un soberbio león. Se lamía la pata derecha y rugía de vez en cuando. Androcles, si...

La Bobina Maravillosa

Érase un principito que no quería estudiar. Cierta noche, después de haber recibido una buena regañada por su pereza, suspiro tristemente, diciendo: – ¡Ay! ¿Cuándo seré mayor para hacer lo que me apetezca? Y he aquí que, a la mañana siguiente, descubrió sobre su cama una bobina de h...