luna
 

Las Tres Mellizas y el hombre de cromañón

¡Por todos los sapos hechizados! Las Mellizas no aprenderán nunca. ¿Cómo no se acuerdan de que la comida no se tira?

Aburrida tendrá que interrumpir sus vacaciones para hacer algo. ¡Una vez más, las Mellizas se merecen un castigo ejemplar!

Estamos en una época muy lejana, aquella en que la gente, cuando tiene hambre, se como una pierna. Y ahora… ¡echemos a correr, que en la prehistoria hay que andarse con ojo!

Aquí hay hombres que persiguen bisontes con piedras. No hablan, sólo emiten sonidos: son hombres de Cromañón.

De repente, llega una tormenta y un rayo prende un árbol. ¡Fuego! No saben qué es, pero lo quieren agarrar. ¡Eh, con las manos no!

Alrededor del fuego.

¡El fuego quema! Con sumo cuidado, las Tres Mellizas ayudaron a esos hombres a llevar el fuego a una cueva.

Todo el mundo está muerto de frío. Pero, a partir de ahora, podrán encender una hoguera para calentarse.

¡Qué bien se está al lado del fuego! Aunque no han podido cazar nada y tiene el estómago vacío. ¡Qué hambre!

Ana saca del bolsillo un mendrugo de pan. ¡Hoy comemos pan tostado!

Visita la cueva.

Un chico hace señales a las niñas para pedirles que lo sigan. Quiere enseñarles la cueva. ¡Que sitio tan bonito! ¡Vaya paredes!

Hay escenas de caza pintadas. Teresa le propone que de ahora en adelante intenten cazar con lanzas. Se lo explica con un dibujo.

¡Que desastre! El agua de la lluvia se ha filtrado por las paredes de la cueva y la ha inundado.

Al final, todo el mundo ha salidos ileso, pero Aburrida no los ha ayudado. ¡Ni se le ha visto el pelo!

Una vez fuera del peligro, salen a intentar cazar con lanzas.

El primer intento.

No todos están dispuestos a cambiar las piedras por las lanzas. Toda la vida han cazado bisontes con piedras y seguirán haciéndolo así.

Pero el bisonte los ha vuelto a dejar con un palmo de narices. Una vez más, están muertos de frío y con el estómago vacío.

La desesperación les ha salvado el pellejo.

Con dos piedras y muchas paciencias, han conseguido encender una hoguera. ¡Acaban de descubrir el fuego!

¡Este descubrimiento les cambiará la vida por completo!

Es invierno y la nieve ya ha llegado. Si lograr cazar un mamut, tendrían carne hasta la primavera. Aunque cazando con piedras, la cosa se presenta complicada…

¡Tienen que demostrar a todo el mundo la necesidad de utilizar lanzas! Las Mellizas se alían con el brujo.

El segundo intento.

Él enseña a todos la obra de las niñas: son unas cazadoras con lanzas que rodean un mamut. El brujo los convence de que las utilicen.

Cazar un mamut no es tarea fácil. Pero el trabajo en equipo y las lanzas han conseguido vencer a esta inmensa bestia.

El futuro

Por la noche lo celebran alrededor del fuego.

¡Vaya banquete! ¡Es increíble, ahora ya pueden descansar junto al fuego con la barriga llena!

Ya hace un año que las Tres Mellizas viven con los hombres de Cromañón. Las cosas han cambiado mucho. Hacer fuego y cazar con lanzas les ha hecho la vida más facil.

El brujo de la tribu tiene una idea…

Se le ha ocurrido cómo construir tumbas. ¡Ya están levantando el primer dolmen!

Junto cuando las Mellizas se lo están pasando mejor, aparece Aburrida y las envía a casa. ¡Ahora ya saben que con la comida no se juega!

Lo que la Bruja no sabe es que acaba de cruzarse con uno de sus antepasados, el brujo tribu.

Capdevilla Roser (Cromosoma – Salvat) – 2000

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