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Cuentos infantiles

20000 Leguas de un Viaje Submarino – “Capítulo III”

Un encuentro con los salvajes El submarino solía navegar en la superficie durante la noche. Por la mañana, los marineros salían a la cubierta exterior y recogían las redes con las que pescaban todo tipo de peces. Navegamos entre las islas del Pacífico. Y un día, a muchos metros de profundidad,...

¿Por qué los relojes hacen tic-tac?

HAS de saber que antes los relojes no hacían tictac como ahora, no hacían ruido, ni tic-tac, ni puf, ni cataplum. Contaban las horas en silencio, una tras otra sin equivocarse y sin saltarse ninguna, ni siquiera se olvidaban de contar las siete que es tan difícil de contar. Sucedió una vez, all...

¿Por qué las lágrimas son transparentes?

HABÍA una vez, en un lugar cercano, un río. Era un río muy ancho, que corría majestuoso y sereno, llevando por su cauce toda el agua de la región. Y era además un río muy bueno, pues dejaba que todas las lavanderas lavaran su ropa en la orilla. Y dejaba también que los niños se […]...

El Abeto

Allá en el bosque había un abeto, lindo y pequeñito. Crecía en un buen sitio, le daba el sol y no le faltaba aire, y a su alrededor se alzaban muchos compañeros mayores, tanto abetos como pinos. Pero el pequeño abeto sólo suspiraba por crecer; no le importaban el calor del sol ni el frescor [...

¿Por qué es tan hermoso el oficio de cartero?

HABÍA una vez una nena. Y había una vez un viaje que hizo el papá e esa nena, a un país que queda muy lejos de la República Argentina y en donde tuvo que permanecer durante varios años. Por suerte, a esos dos “había una vez” podemos agregarle otro más, porque también había un cartero [...

La aguja de zurcir

Érase una vez una aguja de zurcir tan fina y puntiaguda, que se creía ser una aguja de coser. – Fíjense en lo que hacen y manéjenme con cuidado- decía a los dedos que la manejaban-. No me dejen caer, que si voy al suelo, las pasarán negras para encontrarme. ¡Soy tan fina! – ¡Vamo...

Pulgarcita

Érase una mujer que anhelaba tener un niño, pero no sabía dónde irlo a buscar. Al fin se decidió a acudir a una vieja bruja y le dijo: -Me gustaría mucho tener un niño; dime cómo lo he de hacer. -Sí, será muy fácil- respondió la bruja-. Ahí tienes un grano de cebada; no es […]...

El Ave Fénix

En el jardín del Paraíso, bajo el árbol de la sabiduría, crecía un rosal. En su primera rosa nació un pájaro; su vuelo era como un rayo de luz, magníficos sus colores, arrobador su canto. Pero cuando Eva cogió el fruto de la ciencia del bien y del mal, y cuando ella y Adán fueron […...

Los músicos de Bremen

Un hombre tenía un burro que, durante largos años, había estado llevando sin descanso los sacos al molino, pero cuyas fuerzas se iban agotando, de tal manera que cada día se iba haciendo menos apto para el trabajo. Entonces el amo pensó en deshacerse de él, pero el burro se dio cuenta de que l...

Pinocho

En una vieja carpintería, Geppetto, un señor amable y simpático, terminaba más un día de trabajo dando los últimos retoques de pintura a un muñeco de madera que había construído este día. Al mirarlo, pensó: ¡qué bonito me ha quedado! Y como el muñeco había sido hecho de madera de pino...

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